Francisco Tomás Fernández Cortés, conocido como el Ico, es uno de los nombres más recurrentes en los expedientes judiciales de Mallorca. Con 40 años y decenas de antecedentes, su trayectoria refleja una escalada constante de violencia, narcotráfico, armas y desafío al Estado de Derecho. Su detención reciente en Son Llàtzer —ensangrentado y con arma de fuego— no es un hecho aislado, sino el último episodio de una historia que arranca en la adolescencia y se entrelaza con estructuras criminales consolidadas en la isla.
¿Quién es el Ico y cuál es su vínculo con La Paca?
El Ico es el hijo de María del Carmen Fernández, conocida como La Paca, matriarca del clan de Son Banya. Esa vinculación familiar no es meramente biológica: es estructural. Desde los años 2000, el clan operó como red de tráfico de drogas, extorsión y control territorial en zonas como S’Arenal y Palma.
Su primer delito grave a los 17 años
En julio de 2003, con solo 17 años, disparó a un portero en la pierna por negarle la entrada a un local. Ese acto marcó el inicio de una trayectoria de impunidad relativa, alimentada por redes de complicidad y debilidades en la coordinación entre fuerzas de seguridad.
¿Qué casos judiciales lo han marcado?
El Ico ha sido procesado en al menos cuatro causas mayores. Cada una revela un patrón: uso sistemático de armas, participación en redes organizadas y manipulación del sistema judicial.
Caso Son Banya (2006)
Tras un robo millonario en el poblado, se desató una ola de secuestros y agresiones. El Ico fue condenado a un año y medio de prisión por su papel en la trama.
Operación Kabul (2008)
Esta investigación de la Guardia Civil desarticuló el núcleo duro del clan. Se incautaron más de 1.200 kilos de cocaína. El Ico recibió cinco años y medio de cárcel, una sanción considerada leve por la gravedad de los hechos.
Caso Cursach y falso testimonio
En 2016–2017, declaró diez veces como testigo protegido acusando a agentes y funcionarios de corrupción. Ahora enfrenta cargos por falso testimonio y detención ilegal, con una petición de 52 años de prisión.
¿Cuál es el impacto económico y social de su red?
El clan de La Paca no operaba al margen de la economía local. Sus actividades generaron ingresos ilegales estimados en varios millones de euros anuales. Además, distorsionaron mercados legítimos: alquileres forzados, blanqueo en hostelería y presión sobre pequeños comercios en zonas turísticas como S’Arenal.
El rol de las armas y la conducción temeraria
El Ico acumula condenas por conducir sin permiso, posesión ilegal de armas y uso de vehículos de lujo (Ferrari, Hummer) para intimidación. Cada episodio refuerza un patrón de desafío institucional y normalización de la violencia.
¿Qué marco legal se aplica a casos como el suyo?
La Fiscalía aplica el Código Penal español, especialmente los artículos sobre tenencia de armas (154), tráfico de drogas (368), coacciones (172) y falso testimonio (458). Además, la Ley Orgánica 5/2000 permite la aplicación de medidas de protección a testigos, pero también sanciona su abuso.
Datos Clave
- Nació en 1986 y tiene 40 años en 2026.
- Tiene más de 30 antecedentes penales, desde menor de edad.
- Condenado por tiroteos, tráfico de drogas, secuestros y falso testimonio.
- Implicado en al menos cuatro operaciones policiales clave en Mallorca.
- Su detención en Son Llàtzer forma parte de una estrategia de la UCO para desarticular redes de violencia estructural en zonas turísticas.
El caso del Ico no es un suceso aislado. Es un espejo de los desafíos que enfrenta la justicia en territorios con alta presión turística, debilidad institucional histórica y redes criminales profundamente arraigadas. Su historia obliga a revisar protocolos de protección de testigos, coordinación entre cuerpos policiales y mecanismos de prevención en menores con riesgo de exclusión social y delincuencia.
