La pensión de jubilación en España no depende solo de los años trabajados, sino de la base reguladora y del porcentaje aplicable según la antigüedad en la Seguridad Social. Con 15 años cotizados se accede a la prestación mínima, pero solo al 50% de esa base. A partir de ahí, cada mes adicional incrementa el porcentaje, con cambios clave en 2027. Conocer estos cálculos es esencial para planificar la retirada con realismo y evitar sorpresas económicas.
¿Cómo se calcula la pensión según los años cotizados?
La base reguladora se obtiene promediando las bases de cotización de los últimos años trabajados. En 2026, se toman los 294 meses anteriores al alta. En 2027, ese periodo se amplía a 300 meses. Este valor no es la pensión final, sino la referencia sobre la que se aplica un porcentaje.
El porcentaje varía según los años cotizados. Con 15 años, el mínimo legal, se obtiene el 50%. A partir de ahí, el incremento es progresivo: cada mes adicional suma un porcentaje fijo. En 2026, el aumento es lineal hasta el 100% con 37 años cotizados.
¿Qué cambia a partir de 2027?
A partir de 2027, el sistema se vuelve más exigente. El incremento mensual pasa a ser del 0,19% para los primeros 248 meses adicionales (equivalente a unos 20 años y 8 meses tras los 15 iniciales) y del 0,18% para los siguientes. Esto ralentiza el camino al 100%.
¿Cuánto se cobra con 20, 25 o 30 años cotizados?
Con 20 años cotizados, el porcentaje en 2026 es del 63,33%. En 2027, cae al 62,72%. Con una base reguladora de 1.800 euros, eso representa entre 1.140 y 1.129 euros mensuales.
Con 25 años, el porcentaje sube al 76,67% en 2026 y al 72,80% en 2027. La pensión pasa de 1.380 a 1.310 euros mensuales en el mismo ejemplo.
Con 30 años, el salto es más significativo: del 88,33% en 2026 al 84,20% en 2027. Eso supone 1.590 euros frente a 1.516 euros mensuales.
¿Qué pasa con más de 37 años cotizados?
Tras alcanzar el 100% con 37 años, no hay incremento adicional por cotización. Trabajar 40, 45 o 48 años no eleva el porcentaje. Solo pueden mejorar la pensión otros factores: una base reguladora más alta, la aplicación de coeficientes reductores o incrementales por jubilación anticipada o flexible, o el acceso a complementos como la pensión mínima garantizada.
¿Qué impacto tiene esto en la economía personal y nacional?
El retraso en la jubilación y la progresiva reducción del porcentaje por año cotizado afectan directamente el ahorro privado. Muchos trabajadores deben compensar la brecha con planes de pensiones privados o ahorro individual. A nivel macroeconómico, esto presiona el sistema de reparto y acelera la necesidad de reformas estructurales.
El déficit de la Seguridad Social superó los 18.000 millones de euros en 2025. Cada punto porcentual de mejora en la tasa de sustitución (relación entre pensión y último salario) incrementa el gasto público en más de 2.000 millones anuales.
¿Qué marco legal regula estos cálculos?
La Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 8/2015) y las reformas de 2011, 2013 y 2023 establecen los requisitos mínimos, la fórmula de la base reguladora y las escalas de porcentajes. La reforma de 2023, vigente desde enero de 2027, introduce la nueva escala de incrementos mensuales y el alargamiento del periodo de cómputo.
Datos Clave
- El mínimo legal para acceder a la pensión es 15 años cotizados, con al menos 2 en los últimos 15 años.
- Con 15 años, se percibe el 50% de la base reguladora, no el 100%.
- En 2027, el porcentaje máximo del 100% se alcanza con 37 años cotizados, pero con una curva de crecimiento más lenta.
- Trabajar más de 37 años no incrementa el porcentaje aplicable a la base reguladora.
- La base reguladora se calcula con los últimos 300 meses (25 años) a partir de 2027, frente a los 294 meses (24,5 años) en 2026.
