El suplemento ‘abril’ nació en un mediodía de 2023 en un restaurante italiano de Madrid, con la intención clara de redefinir el periodismo literario en España. No fue un proyecto improvisado: respondió a una estrategia editorial consolidada de Prensa Ibérica, con vocación nacional y arraigo en Barcelona y Madrid. Su lanzamiento marcó un punto de inflexión en la oferta cultural de los medios impresos y digitales del grupo.
¿Cómo nació el suplemento ‘abril’?
La idea surgió en una reunión estratégica convocada por Gemma Robles, entonces directora de El Periódico de España. Junto a Albert Sáez, director general de contenidos de Prensa Ibérica, y Álex Sàlmon, futuro director del proyecto, se definió el rumbo editorial de una nueva publicación literaria. El nombre ‘abril’ fue propuesto en ese mismo encuentro, como símbolo de renovación, claridad y arraigo cultural.
El rol decisivo de la dirección editorial
Albert Sáez ejerció una influencia clave en la toma de decisiones. Su experiencia en medios catalanes y su visión transversal dieron cohesión al proyecto. No se trató de una iniciativa aislada, sino de la evolución natural de suplementos literarios previos del grupo, ahora con mayor alcance y ambición temática.
¿Por qué ‘abril’ representa un cambio en el periodismo cultural español?
El suplemento rompe con el formato tradicional de suplementos dominicales. Apuesta por una periodicidad flexible, profundidad temática y colaboración con autores emergentes y consolidados. Su distribución en papel y digital refleja una apuesta por la dualidad soporte, clave en la estrategia de sostenibilidad de medios impresos.
Integración con la cadena de valor editorial
‘abril’ no funciona como una isla. Se articula con las redacciones de El Periódico, La Nueva España, Diario de Mallorca y otros títulos del grupo. Esto permite sinergias en producción, difusión y monetización —por ejemplo, mediante suscripciones cruzadas y eventos literarios presenciales.
¿Cuál es su impacto económico y su sostenibilidad a largo plazo?
En un contexto de caída del mercado publicitario gráfico, ‘abril’ se financia mediante tres pilares: ingresos por suscripción digital, patrocinios culturales selectivos y alianzas con editoriales y festivales. Su modelo evita la dependencia de la publicidad masiva y prioriza la lealtad lectora.
Datos Clave
- El suplemento se lanzó oficialmente en abril de 2023, con tirada inicial de 50.000 ejemplares semanales.
- Cuenta con una versión digital premium con acceso a archivos históricos y podcasts literarios.
- Ha generado un aumento del 12 % en las suscripciones digitales de El Periódico en su primer año.
- Colabora con más de 30 editoriales independientes y 15 universidades españolas en programas de formación.
- Su equipo editorial incluye periodistas con formación en literatura comparada, crítica cultural y edición digital.
¿Qué marco legal y ético regula su producción?
‘abril’ opera bajo el Código Deontológico de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Ley General de Comunicación Audiovisual. Además, incorpora criterios de diversidad lingüística, con contenidos en castellano, catalán y gallego. Su política de corrección de errores es pública y accesible en menos de 48 horas.
Conexión con el contexto actual
En un momento de polarización informativa y desconfianza en los medios, ‘abril’ apuesta por la lentitud editorial, la revisión rigurosa y la narrativa no urgente. Su éxito refleja una demanda creciente de contenidos culturales de calidad, respaldada por datos del INE: el 68 % de los lectores de 25 a 44 años prefiere medios con secciones literarias diferenciadas.
El suplemento también responde a la estrategia del Plan Nacional de Cultura 2030, que incentiva la creación de espacios editoriales sostenibles para la promoción de la lectura. Su modelo se estudia ya en la Universidad Autónoma de Barcelona como caso de innovación en comunicación cultural.
