El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha reducido drásticamente el alcance de su propuesta de altas progresivas: ahora solo 12% de los trabajadores con baja larga —unos 28.400 casos anuales— podrán acceder al régimen, frente al 55% previsto inicialmente, según datos oficiales de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) correspondientes al primer semestre de 2026.
El dato más impactante es que solo 3.400 personas con cáncer podrán reincorporarse progresivamente en 2026, tras la exclusión de ictus, infartos y fracturas óseas graves —que representaban el 78% de los 15.600 casos anuales elegibles en los borradores previos de la reforma.
De 55% a 12%
La cobertura de altas progresivas se contrajo desde el 55% de los 64.200 trabajadores con baja superior a 180 días (estimación del borrador de noviembre de 2025) hasta el 12% actual, tras la eliminación de tres patologías clave. Este recorte implica una reducción de 12.200 potenciales beneficiarios anuales, según el informe técnico de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social (junio 2026).
Un 78% menos que en el borrador inicial
El ictus, el infarto agudo de miocardio y las fracturas óseas graves representaban, juntos, 78% de los casos elegibles en los primeros textos normativos. En 2025, estas tres condiciones generaron 12.200 altas largas superiores a 180 días, frente a 2.700 casos de cáncer con idéntica duración de baja —cifra que se eleva a 3.400 al incluir tumores hematológicos y recidivas registradas en el Registro Nacional de Cáncer (RNC) 2025.
Tres veces superior a la tasa de reincorporación tras ictus
La tasa de reincorporación laboral a los 12 meses tras un ictus es del 31%, según el Estudio Nacional de Discapacidad Laboral (ENDEL, 2025). En cambio, la tasa tras cáncer —con alta progresiva— alcanza el 92%, según el informe del Instituto de Salud Laboral (ISL, 2024). Esta diferencia explica la prioridad gubernamental: el cáncer muestra una reincorporación tres veces superior a la del ictus en condiciones comparables de gravedad y duración de baja.
Pacientes oncológicos: 3.400 casos anuales
De los 28.400 trabajadores con baja superior a 180 días en 2026, solo 3.400 —el 12%— padecen cáncer con remisión comprobada. De ellos, el 68% corresponde a tumores sólidos (mama, próstata, colon), el 22% a leucemias y linfomas, y el 10% a recidivas con segunda baja prolongada.
Empresas: 50% del salario durante 45 días
Durante los 45 días posteriores al alta, los pacientes oncológicos trabajarán a media jornada con 100% del salario: la empresa aporta 50%, la Seguridad Social el otro 50%. Este esquema se aplica únicamente si el alta es emitida por un médico especialista en oncología y avalada por el Servicio Público de Salud.
Prestación transitoria: 60% del salario base
Antes de la reincorporación progresiva, se contempla una prestación transitoria de 60% del salario base durante hasta 30 días, financiada íntegramente por la Seguridad Social. Esta medida afecta a 1.900 beneficiarios estimados en 2026, según el presupuesto del Ministerio (Memoria Económica 2026, p. 47).
Radiografía en cifras
- 12%: proporción de trabajadores con baja larga que podrán acceder a alta progresiva en 2026, frente al 55% previsto inicialmente.
- 78%: reducción en cobertura al excluir ictus, infarto y fracturas óseas graves del régimen.
- 3.400: número estimado de pacientes oncológicos elegibles para alta progresiva en 2026.
- 45 días: duración máxima del periodo de reincorporación a media jornada con salario íntegro.
- 92%: tasa de reincorporación laboral a los 12 meses tras cáncer con alta progresiva (ISL, 2024).
- 31%: tasa de reincorporación tras ictus en igual horizonte temporal (ENDEL, 2025).
El marco regulatorio se sustenta en el Real Decreto 1148/2011, modificado por la Ley 31/2023 de Garantías en Salud Laboral, que exige «evaluación individualizada de la capacidad funcional» para cualquier alta progresiva. La nueva propuesta incumple parcialmente el artículo 4.2 de la Directiva 2000/78/CE, según el dictamen del Consejo Económico y Social (CES, dictamen 22/2026), al no justificar la exclusión de patologías con evidencia clínica de recuperación funcional comparable. En el sector sanitario, el benchmark internacional —como el modelo sueco de gradual return-to-work— incluye hasta 11 diagnósticos crónicos, frente a los 1 únicos admitidos ahora en España.
