El peso de las energías renovables en la demanda eléctrica de Catalunya se redujo a 15,3% en 2025, una caída de 0,9 puntos porcentuales respecto al 16,2% registrado en 2024, según el Informe de situación 2025 del Observatori de les Energies Renovables a Catalunya (OBERCat). Este retroceso evidencia una desaceleración crítica en la transición energética regional, lejos del 50% fijado como objetivo para 2030 por la Plataforma per la Transició Energètica de Catalunya (PROENCAT).
De 16,2% a 15,3% en la cobertura renovable de la demanda
La caída del 0,9% en la participación de renovables sobre la demanda eléctrica catalana no es un desvío puntual: es la segunda reducción consecutiva desde 2023, cuando la cifra alcanzó el 17,1%. En términos absolutos, las renovables cubrieron 6.940,68 GWh en 2025, un 3,1% menos que en 2024, y su aportación a la producción total cayó del 19,1% al 18,1%. Este deterioro se explica por una combinación de factores: menor producción eólica, aumento de la demanda (+2,7%, hasta 45.250,58 GWh), y un ritmo de instalación de nueva potencia renovable aún insuficiente para compensar las fluctuaciones climáticas y el crecimiento del consumo.
Un 6,4% más de importaciones eléctricas que en 2024
El saldo importador neto de electricidad alcanzó los 7.144,97 GWh en 2025, un 6,4% superior al de 2024. Este volumen supera ampliamente la generación renovable local (6.940,68 GWh) y representa el tercer mayor déficit importador desde 1990, solo superado por los picos de 2000 (7.312 GWh) y 2007 (7.285 GWh). El aumento de las importaciones refleja una dependencia creciente de redes externas, lo que compromete la soberanía energética y eleva los riesgos de seguridad y competitividad, según advirtió Víctor Cusí, portavoz del OBERCat.
Tres veces superior a la generación solar fotovoltaica
La energía solar fotovoltaica, pese a su crecimiento, sigue teniendo un peso marginal: generó 1.124,3 GWh en 2025, apenas el 2,5% de la demanda total. Esto significa que la importación neta (7.144,97 GWh) es más de tres veces superior a la producción solar local. En comparación, la eólica —que lidera el mix renovable— aportó 3.218,7 GWh, pero sufrió una caída del 5,2% interanual, el mayor retroceso entre todas las fuentes limpias. La hidráulica, por su parte, cayó un 12,8%, afectada por la sequía prolongada en cuencas como el Ebro.
Generación por fuente renovable en 2025
- Eólica: 3.218,7 GWh (46,4% del total renovable, -5,2% vs. 2024)
- Hidráulica: 1.422,1 GWh (20,5%, -12,8%)
- Solar fotovoltaica: 1.124,3 GWh (16,2%, +14,7%)
- Biomasa y biogás: 842,5 GWh (12,1%, -1,3%)
- Residuos renovables: 333,1 GWh (4,8%, +2,9%)
Radiografía en cifras
- 15,3%: participación de renovables en la demanda eléctrica de Catalunya en 2025, 0,9 puntos menos que en 2024.
- 7.144,97 GWh: saldo importador neto en 2025, 6,4% más que en 2024 y 205,3 GWh superior a la generación renovable total.
- 50,4%: aportación de la energía nuclear (Ascó I, Ascó II y Vandellós II) a la producción eléctrica regional, la fuente más relevante por segundo año consecutivo.
- 2,7%: crecimiento interanual de la demanda eléctrica, hasta 45.250,58 GWh, el nivel más alto desde 2019.
- 14,7%: incremento de la generación solar fotovoltaica, la única fuente renovable que creció a doble dígito en 2025.
- 1990–2025: el saldo importador de 2025 es el tercer mayor en 35 años, según los registros históricos del OBERCat y el Operador del Mercado Ibérico (OMIE).
El marco regulatorio actual —basado en el Real Decreto 1183/2020 y la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética— exige a las comunidades autónomas planes de descarbonización con metas vinculantes. Catalunya, sin embargo, no ha actualizado su Plan Energético desde 2021 y carece de un mecanismo de seguimiento trimestral obligatorio, lo que limita su capacidad de corrección ante desviaciones como la observada en 2025. Según el benchmark del sector, regiones con objetivos similares —como el País Vasco (45% renovables en demanda para 2030)— registraron en 2025 un avance del 2,1% interanual, frente al retroceso catalán. La brecha no es técnica, sino de ritmo de ejecución: Catalunya instaló 327 MW renovables en 2025, mientras que el País Vasco sumó 412 MW, pese a una superficie un 40% menor.
