El corredor Bus Rápido Catalunya (BRCat) entre Girona y Salt ha sido reconocido como modelo europeo de movilidad urbana sostenible. Este sistema transporta más de 3.000 pasajeros diarios, opera con infraestructura dedicada y ha transformado el espacio público en una zona de 3,5 km. Su éxito se basa en la integración de carril bus, carril bici bidireccional, seguridad vial reforzada y redistribución equitativa del espacio urbano. Financiado con 5,5 millones de euros del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), el proyecto ya impacta en calidad de vida, cohesión social y transición ecológica.
¿Por qué el BRCat Girona-Salt es un referente europeo?
El boletín de enero de Polis, la red europea líder en movilidad urbana innovadora, lo ha destacado como ejemplo de transformación integral. No se trata solo de un nuevo carril, sino de un cambio sistémico: combina movilidad activa, transporte público de alta calidad, seguridad vial y reequilibrio del espacio público.
Polis subraya que el corredor “reequilibra la calle a favor de las personas”. Prioriza el paseo, la bicicleta y el transporte compartido. Esto genera entornos más seguros, inclusivos y con menor dependencia del vehículo privado.
¿Cómo mejora la calidad de vida en Girona y Salt?
El proyecto ha redefinido la relación entre ciudadanos y su entorno urbano. Al eliminar barreras físicas y visuales entre modos de transporte, se reduce la percepción de peligro. Las aceras se ampliaron. Las intersecciones se reconfiguraron para priorizar peatones y ciclistas.
La línea L9-BRCat, operativa desde noviembre de 2025, ha incrementado el uso del transporte público en un 22 % en el corredor. También se observa una caída del 14 % en accidentes viales con heridos en la zona.
Reducción de emisiones y ganancia de espacio público
Cada autobús de la línea L9-BRCat reemplaza, en promedio, 28 vehículos privados. Esto evita más de 1.200 toneladas anuales de CO₂. Además, el rediseño urbano recuperó 1.800 m² de espacio público para usos sociales y ambientales: zonas verdes, bancos, áreas de juego y mobiliario urbano accesible.
¿Qué marco legal y económico sustenta el BRCat?
El proyecto se enmarca en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Cataluña 2021–2030, alineado con el Pacto Verde Europeo y los objetivos de neutralidad climática para 2050. Su financiación proviene del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), con requisitos estrictos de sostenibilidad, transparencia y co-beneficios sociales.
La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha subrayado que la movilidad sostenible es “una cuestión de calidad de vida, cohesión social y reequilibrio del espacio público”. Esta visión se refleja en la evaluación de impacto social obligatoria para todos los proyectos MRR.
Impacto económico local
La inversión de 5,5 millones de euros generó 42 empleos directos durante la construcción. Además, el aumento de la accesibilidad ha impulsado el comercio local: un 18 % de los establecimientos cercanos al corredor reportaron un incremento de clientes peatonales y ciclistas tras la puesta en marcha.
¿Qué datos clave confirman su éxito?
- Más de 3.000 pasajeros diarios en la línea L9-BRCat
- 3,5 km de corredor con carril bus exclusivo y carril bici continuo
- 5,5 millones de euros de financiación del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR)
- Reducción del 14 % en accidentes con heridos desde noviembre de 2025
- Recuperación de 1.800 m² de espacio público para usos sociales y ambientales
- 22 % de aumento en el uso del transporte público en el corredor
El BRCat Girona-Salt no es una obra aislada. Es el segundo de seis corredores previstos en Cataluña. Su replicabilidad está siendo estudiada por ciudades como Bilbao, Valencia y Lisboa, que enfrentan retos similares de congestión, contaminación y exclusión espacial. Su valor radica en su enfoque sistémico: no separa infraestructura, política social y gobernanza ambiental. Integra todas las dimensiones de la transición urbana justa.
