El precio de la gasolina y el diésel en España sube de forma sostenida desde febrero de 2026. La escalada se vincula directamente con la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel, que ha alterado las rutas marítimas clave y presionado al alza el barril de Brent. Aunque España no importa crudo iraní, el cierre parcial del estrecho de Ormuz afecta a toda la cadena de suministro global. El litro de gasolina sin plomo 95 cuesta ahora 1,505 €, y el gasóleo 1,597 €. Ambos precios están 3 céntimos por encima de los niveles previos al conflicto.
¿Por qué sube el precio de la gasolina y el diésel en España?
El estrecho de Ormuz es una arteria crítica: por allí pasa el 20 % del petróleo mundial. Los ataques a buques y la militarización de la zona han generado riesgo geopolítico. Los operadores ajustan sus precios al instante. Eso eleva los costes mayoristas, que se trasladan a los surtidores españoles con un retraso de 5 a 10 días.
¿Cómo afecta la guerra de Irán al transporte y la inflación en España?
El gasóleo impulsa el 87 % del transporte de mercancías por carretera. Su alza encarece el flete, los productos frescos y los bienes de consumo. Según el INE, este efecto ya contribuyó al 0,4 % del aumento del IPC en mayo de 2026. Las pymes del sector logístico reportan márgenes reducidos un 12 % interanual.
¿Qué dice la normativa española sobre los precios de los carburantes?
La Ley 34/1998 del Sector de Hidrocarburos obliga a las estaciones de servicio a publicar precios en tiempo real. Además, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) supervisa los márgenes de refinación y distribución. Desde marzo, ha abierto tres expedientes por posibles prácticas abusivas en zonas con baja competencia.
¿Qué factores secundarios refuerzan la subida?
El tipo de cambio euro-dólar
El petróleo se cotiza en dólares. Cuando el euro se debilita, España paga más por cada barril. El euro cotiza a 1,06 USD, su nivel más bajo desde 2022.
Los impuestos sobre carburantes
El IVA y el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH) representan el 58 % del precio final de la gasolina. No se han modificado, pero su peso relativo aumenta cuando sube el coste del crudo.
La capacidad de refinación nacional
España refina solo el 42 % de su demanda. El resto se importa como producto terminado. Eso reduce su margen de maniobra ante shocks externos.
Datos Clave
- El barril de Brent supera los 100 dólares desde marzo de 2026.
- El estrecho de Ormuz transporta 21 millones de barriles diarios: el 20 % del suministro global.
- El gasóleo es el combustible de 9 de cada 10 camiones en España.
- La CNMC detectó un aumento del 17 % en márgenes de distribución en zonas rurales desde febrero.
- El 63 % de los conductores españoles ha reducido desplazamientos no esenciales según la OCU (junio 2026).
El impacto económico va más allá de los surtidores. El alza de carburantes presiona la balanza de pagos, frena la inversión empresarial y complica los objetivos de reducción de emisiones. El Gobierno ha activado el Plan de Reserva Estratégica de Productos Petrolíferos, pero su cobertura es de solo 90 días para gasóleo. Mientras dure la inestabilidad en Oriente Medio, los precios seguirán sensibles a cada anuncio militar o sanción internacional. La volatilidad del crudo ya no es un riesgo remoto: es una variable estructural en la planificación financiera de familias y empresas españolas.
