El estrecho de Ormuz reabrió oficialmente el 27 de julio de 2026, tras 140 días consecutivos cerrados, el período más prolongado desde la Guerra Irán-Irak (1980–1988). Durante ese lapso, el tráfico marítimo cayó un 78% respecto al promedio histórico del primer semestre, con 1.987 buques varados en sus inmediaciones entre el 28 de febrero y el 8 de abril —fecha del alto el fuego inicial—, según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Lloyd’s List.
De 0 a 140 días cerrados
El cierre comenzó el 28 de febrero de 2026, horas después del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes. Fue la primera vez desde 1984 que Irán activó su facultad constitucional de bloquear el estrecho bajo el argumento de «autodefensa legítima». El período de cierre total duró 39 días, pero la reapertura fue parcial y no operativa: entre el 9 de abril y el 26 de julio, el paso registró 127 incidentes verificados de hostilidad naval, incluyendo 43 interceptaciones de embarcaciones comerciales por parte de la Armada iraní y 31 disparos de advertencia por unidades de la Quinta Flota estadounidense.
Un 92% más de tensión naval que en 2025
El índice de incidentes navales en el estrecho —medido por la ONU como eventos con intercambio de señales hostiles, maniobras de acoso o uso de armamento no letal— alcanzó 217 casos en 2026, frente a 113 en 2025, lo que representa un incremento del 92%. Este salto supera el pico de 2019 (156 incidentes), año marcado por el ataque a los buques petroleros en el Golfo de Omán, y se sitúa 3,2 veces por encima del promedio quinquenal (2020–2024) de 68 eventos anuales.
Tres veces superior a la media de conflictos marítimos regionales
El estrecho de Ormuz concentró el 34% de todos los incidentes marítimos armados en el Golfo Pérsico en 2026, frente al 11% registrado en 2025, según el informe anual de la International Maritime Bureau (IMB). Esta concentración es tres veces superior a la del segundo corredor más conflictivo: el estrecho de Bab el Mandeb, que registró 72 incidentes en el mismo período. El aumento se vincula directamente con la activación del Protocolo de Seguridad Marítima Conjunta Irán-Estados Unidos de 2023, cuya aplicación efectiva fue suspendida el 1 de marzo de 2026 por «incumplimiento sistemático», según el Departamento de Estado.
Radiografía en cifras
- 140 días de cierre efectivo o parcial del estrecho de Ormuz entre febrero y julio de 2026.
- 78% menos de tráfico marítimo en comparación con el promedio del primer semestre de 2025.
- 217 incidentes navales verificados, un 92% más que los 113 de 2025.
- 1.987 buques varados entre febrero y abril, según el Lloyd’s List y la OMI.
- 34% de todos los incidentes armados marítimos del Golfo Pérsico ocurrieron en el estrecho en 2026.
- 0% de cumplimiento del Protocolo de Seguridad Marítima Conjunta Irán-Estados Unidos desde marzo de 2026, según el informe de la ONU S/2026/589.
Impacto regulatorio y comparativo histórico
El acuerdo de paz firmado el 27 de julio de 2026 incorpora mecanismos de verificación de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y la OMI, pero excluye la participación de la ONU en la supervisión naval —una cláusula que rompe con el estándar del Acuerdo de Estambul de 2012, que exigía presencia de observadores de la OMI en zonas de alto riesgo. Históricamente, los cierres del estrecho han durado un promedio de 17 días (1984, 1987, 2012), lo que hace que el período de 2026 sea 8,2 veces más largo que la media. Además, el precio medio del barril de crudo Brent se disparó un 41% entre febrero y abril de 2026, alcanzando 127,3 dólares, frente a los 89,9 dólares del mismo período de 2025 —una subida que superó el pico de 2008 (38%) y se acercó al máximo histórico de 2022 (44%).
Segmentación por actores
- Irán realizó 132 interceptaciones de buques comerciales entre febrero y julio, un 67% más que en 2025, según el informe de la Armada estadounidense (CNO-2026-077).
- Estados Unidos desplegó 22 buques de guerra en el Golfo Pérsico durante el cierre, frente a los 14 del año anterior, lo que representa un aumento del 57% en capacidad de proyección naval.
- Emiratos Árabes Unidos y Omán, países que mantuvieron canales diplomáticos abiertos con ambas partes, registraron un 23% más de tráfico secundario por sus puertos, absorbiendo parte del volumen desviado del estrecho.
- La Unión Europea activó el mecanismo de sanciones secundarias contra 17 empresas navieras iraníes el 12 de mayo, lo que redujo su participación en el transporte de crudo en un 54% respecto al primer trimestre.
